Un día... sales a comprar pan para el desayuno y te encuentras con Nuestro Señor Resucitado que te invita a seguirle... y literal te vas detrás de él en la procesión; sin desayunar, con una camiseta, tenis y bicicletero en plena mañana bogotana, sin sentir frío ni hambre y con el corazón lleno de emoción. Llegas a la Iglesia y no entras porque te da pena ingresar así, termina la Sagrada Eucaristía y vuelves a casa absolutamente feliz, cubierto con el manto de Nuestra Señora del Carmen y empieza un camino de conversión en la Parroquia del Niño Jesús de Praga. Dios es quien tiene la mejor Estrategia para conducirte por el camino del bien.
